Vuelve con una ayudita de mis amigos, dos de la nieve… un diseñador 3D, que trabaja en la empresa y se paga sus viajes a esquiar y de paso saca fotos como estas… y el otro que se pasó toda una vida vendiendo lámparas en Marsella y, al jubilarse, se convirtió en fotógrafo de culto y en su propia musa. A los 65 años supo que debía volver a empezar: “Me horroriza”, dice, “frecuentar a gentes de mi edad que están siempre volviendo al pasado y preguntándote si te acuerdas de esto o aquello. No, yo no me acuerdo. Para mí, lo ideal es que el presente aplaste el pasado”.
Quienes quieran saber + del primero mi piden sus datos y del segundo acá tienen su página web y algunas varias imágenes de Google.



Gilbert cuál es el límite?
Hasta cuándo podemos contar? Lo que pasó ayer se puede?
Qué difícil es para un animal que vive de su memoria, imaginándose un futuro, vivir el presente.
Vamos, sincérese, usted mismo sabe que se llama Gilbert porque lo recuerda.
Por cierto, muy buenas sus fotos.
Ddlsss!!
Un artista Gilbert. Son montajes muchos de ellos, la memoria también.
Muy buena la foto del vendedor de lámparas. Y muy bien elegida también, ya que ese recorrido arbitrario hecho con pasos, remite a las fronteras que separan porque sí una continuidad de terreno o de pueblos, y el título tácito que tenía pensado para la foto de Las Leñas era “El último peaje”. Mejor no le doy más vueltas.
Gira la rueda y su sombra en la nieve, contrastando el rectángulo que hace Gilbert.